La historia de vida de Violeta Parra es vital para entender parte de su legado musical por eso en ésta pagina pasaremos por tozos de su vida.
Violeta del Carmen Parra Sandoval, nació el 4 de octubre de 1917, en la Provincia de Ñuble, ubicada en la Región de Chillán al sur de Chile. Su padre es Nicanor Parra Parra, un profesor primario y su madre, Clarisa Sandoval, una campesina guitarrera y cantora. Violeta tuvo ocho hermanos, entre ellos el poeta Nicanor. La veta artística de Violeta la hereda de su padre, importante folklorista de la región.
Desde pequeños los niños de la familia revelan su interés por las artes y el espectáculo. Se disfrazan con atuendos de papel; a dúo cantan Violeta y su hermano Eduardo, montan más de algún show por el que cobran entradas a los niños. Debido a las precarias condiciones en las que vivía la familia, los niños se ven obligados a aportar y salen a cantar en trenes, campos, pueblos, calles e incluso en más de un burdel. De esta forma Violeta compone sus primeras canciones que acompaña de la guitarra a los 12 años.
Antes de cumplir los 20 años Violeta parte a Santiago, en esa época ya compone boleros, corridos, y tonadas. Trabaja en circos, bares, quintas de recreo, y pequeñas salas de barrio. En 1937 conoce a Luis Cereceda, ferroviario, con quién contrae matrimonio. De esta unión nacen Isabel y Angel, con los cuales más tarde realizará gran parte de su trabajo musical.
En 1952 Violeta empieza a recorrer zonas rurales grabando y recopilando música folklórica. Esta investigación será vital en su futuro de música ya que descubre la poesía y el canto popular de los más variados rincones de Chile. Con su guitarra recorrió regiones y pueblos del norte y del sur del país recopilando e interpretando canciones grabadas por ella. Sus obras son muchas y comprenden Tonadas, Parabienes, Villancicos, además del canto a lo Divino y a lo Humano; danzas como el Pequén, la Sirilla, el Chapeco, la Refalosa, Cuecas, etc. De aquí elabora una síntesis cultural chilena y hace emerger una tradición de inmensa riqueza hasta ese momento escondida. Es aquí donde empieza su lucha contra las visiones estereotipadas de América Latina y se transforma en recuperadora y creadora de la auténtica cultura popular. Compone canciones, décimas, música instrumental. Es pintora, escultora, bordadora, ceramista, con “lo que hay”, pasando a la medida de su humor de una técnica o género creativo otro.
En 1954 obtiene el premio Caupolicán, otorgado a la folklorista del año. Es invitada al Festival de la Juventus, en Polonia, y recorre la Unión Soviética. Violeta logró gran éxito y colocó a nuestro folklore a una altura que nadie había alcanzado. Fija su residencia durante dos años en París, grabando allí sus primeros discos y sus recitales transmitidos por radio y televisión.
En 1961 Violeta inicia una gira con sus hijos invitada al Festival de la Juventudes en Finlandia. viajan por la URSS, Alemania, Italia y Francia donde permanecen en Paris por tres años. Actúan en boítes del barrio latino y programas para radio y televisión. ofrecen recitales en UNESCO, Teatro de las Naciones Unidas. Realizando una serie de conciertos en Ginebra y exposiciones de su obra plástica. En 1964 expone las arpilleras, óleos, en el Pavillon de Marsan, logrando así ser la primera artista latinoamericana que exhibe individualmente.
En 1965 viaja a Suiza donde filma un documental que la muestra en toda su magnitud. Retorna a Chile y canta con sus hijos en la Peña de Los Parras, en la calle Carmen 340 en Santiago, Inaugura el Centro de Arte en una carpa; graba discos de música instrumental. Viaja a Bolivia en 1966, ofrece conciertos en regiones del sur de Chile, continúa grabando acompañada de sus hijos. Compone sus últimas canciones, que graba en un Long Play, acompañándose de sus hijos y del músico uruguayo Alberto Zapicán.
Violeta Parra muere el 5 de febrero de 1967. Se suicida en la Carpa de la Reina a la edad de cincuenta años. Tres años más tarde es editado su libro Décimas, por impulso de su hermano Nicanor.
(basado en la biografía de Violeta Parra)